“La muerte no es más que un sueño
Y un olvido”
Mahatma Gandhi
Abrí las ventanas de mi cuarto para que el aire embotado se alejara y respirara un poco mi recamara. Salí rumbo a mi estudio a hostigarme de libros, frases, palabras y pensamientos nuevos. Dos horas después, que parecieron cinco minutos para mí, abrí mi habitación. Todo oscuro y un zumbido muy fuerte retumbaba en ella. Encendí la luz y quede sorprendido. Eran cientos de moscas zumbando a la misma vez. No podía creerlo, no era una visión muy común. Asqueado salí del cuarto y cerré la puerta. Qué debía hacer.
Intrusas ellas y yo por derecho me concedo la decisión final. Las mataré todas. Entré de golpe a mi recámara, pero ninguna de las criaturas se movió. Movía los brazos, como una marioneta a la que le dan mal uso. Pero las moscas me esquivaban sin problemas. Me senté cansado sobre mi cama y cerré los ojos.
Pasaron solo cinco minutos para mí y desperté, las moscas seguían allí. Me levanto palmoteando el aire y aún así ninguna mosca se iba. Regreso la mirada a mi cama y descubrí el porqué estaban las moscas allí. Era un cadáver, sobre mi cama. ¡Dios! Era mi cadáver sobre la cama. Me tomé la cara sin poder creerlo, pues ahora es más complicado pensar todo, no sé si morí antes de ir a mi estudio o quizás cuando descansé los ojos por cinco minutos…
Juan Alarcón Rázuri

todo es mas omplicado cuando lo piensas!... a veces las cosas pasan asi de rapido y sin poder tener nocion del tiempo y ni siquiera de lo q esta pasando!!!...todo es tan profano y fugaz!!... Muchas veces no queremos aceptar nuestra realidad hasta q volteamos y vemos nuestro cadaver!!...
ResponderEliminarmi juannnnnn!!!....es bellisimooo!!.... me encantoo!... exitossss!!!...tiquieroo!